MANEJA ESTE TIMÓN DE LETRAS...

Bienvenido a esta Bitácora, Navegante...

Este es el Diario de a Bordo de Mar Solana (Mar Cano Montil), psicóloga, escritora y cuentista... Aquí encontrarás mi «Cuaderno de Impresiones, Cuentos, Relatos, Poemas, Reflexiones y otras Historias», una especie de lenitivo para mitigar las heridas que nos inflige este mundo punzante y rasposo... Escribí mi primer cuento con once años, lo inventé en un pequeño aseo donde me gustaba jugar. Con quince decidí que quería aprender el arte de «Domar Caballos Salvajes» (léase Emociones que necesitan volver a coger sus riendas). Por eso llevo un cuarto de siglo, con sus amaneceres y sus lunas, ejerciendo la Psicología... Mis raíces son "abu-leñas" y nací en la capital, pero a mi alma le dio por asentarse a orillas del Guadarrama... Hace algo más de una década regresé a mi pequeño Taller de Letras. Y ahora soy «Psicolotora» especializada en Literalogía o «Escritóloga» en Psicoratura. Me chifla inventar palabras, tender historias de Letras en las cuerdas del olvido y airear mis impresiones al barlovento del papel... Curiosa insaciable del aspecto más espiritual de la existencia, soy como el Caracol, peregrina de un camino infinito de crecimiento y aprendizaje...

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Bucear Mar Adentro 🐚 🐠 🐋 🐬 🐳 🐠 🐚

ELIGE CÓMO LEERME...

LA MAGIA Y EL AMOR DE LAS LETRAS...


CON LA MAGIA DE LAS LETRAS Y EL AMOR DE SUS ENCUENTROS...

«La Novela es una meditación sobre la existencia vista a través de personajes imaginarios». ©Milán Kundera.


«En esta comarca no existen reyes, aficionados o vasallos de las letras; sólo la magia de los artesanos de la palabra que intentan comunicar». ©Mar Solana.


«La verdadera novela es el arte que nace de la risa de Dios».

©Milán Kundera.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

El Monocorde Gris del Asfalto


«Las tres enfermedades del hombre actual son la incomunicación, la revolución tecnológica y su vida centrada en el triunfo personal» J. Saramago. 



En esta comarca no existen reyes, aficionados o vasallos de las Letras; sólo la magia de los artesanos de la Palabra que intentan comunicar.

Amanda se salió de la carretera. No por accidente, lo eligió por voluntad propia. Se había cansado de pisar el acelerador en aquella carrera absurda, el viaje a la decepción y al reconocimiento efímero. El sistema se parecía mucho al de las máquinas tragaperras: insert hopes… Sí, alguna vez salieron las cinco campanas o las apetecibles cerezas, todas juntitas, anunciando el ansiado premio, que casi nunca llegaba al doble de lo invertido en dedicación. Así era el «juego» y debía aceptarlo… ¿o no?

Pero siempre se desplegaba una siguiente vez, como ese pellizco que mueve el ansia para echar más monedas o encender otro cigarrillo. Pese a conocer los efectos adversos de una toxicidad mantenida, Amanda volvía a las carreras. Solo debía manejar con presteza los pedales y las marchas para la conquista de esa imaginaria y falsa línea de meta, entre los primeros….

Con idéntica conducción, otros llegaban antes. Muy consciente de su esfuerzo y constancia y de que su trabajo era bastante aceptable, Amanda se preguntaba sobre su empeño en demostrarlo a todas horas. ¿Por qué continuar en esa carrera de fondo y sin sentido?  Se temía que de nuevo el e-g-o el gran organizador  (de falsos sueños), se había adueñado del volante y de la incoherencia que, igual que un fantasma, vivía pegada a la imaginaria e insana necesidad de control. Quizás necesitaba gritar a los cuatro vientos aquello de:

«¡Eh!, ¡mira qué bien lo hago!, ¡soy el mejor… entre muchos y en una prestigiosa vía!»

Se había distanciado de las relaciones de verdad, del calor de los abrazos amigos auspiciados bajo las ramas de la comprensión. Dentro de su mundo de asfalto y ruedas cansadas creía que aquello era lo verdadero; simples jirones de imágenes a través de un confuso y opaco cristal. Tan sólo la conducción y algunas palmaditas de vez en cuando, el azucarillo que te metía en el alma el pillín manipulador.

Conductores del montón jugando a ser pilotos de Fórmula Uno. Amanda sonrió con este pensamiento. Alguien le había plantado una inmensa y postiza nariz colorada para que intentara divertir a un grupito de aficionados. Sentía como si llevara un tupido abrigo en pleno agosto… Ella amaba conducir; sin embargo, comenzó a detestar la competición y las carreras. El desatino de atesorar esas copas engalanadas que mostraban el lustroso reconocimiento en un vial cada vez más atestado de conductores y de coches de todas clases.
Muchas veces la conducción era impecable pero se quedaba en la franja del medio, en ese espacio atiborrado de coches que seguían soñando con las cinco campanitas. Y entonces el ego (el-gran-organizador), se enroscaba en su oreja como un diablillo y la amonestaba con susurros de mediocridad que se clavaban en su ánimo igual que un aguijón colmado de ponzoña.
Esa especie de «territorio comanche», tierra de nadie, no era su sitio y Amanda lo sabía. Debía buscar su hueco por otros recorridos, carreteras secundarias que conducen a lugares en ninguna parte, sin alias o apellidos… Vericuetos que le ayudarían a descubrir las zonas neutras, donde uno conduce sin ansiedad, sintiendo los tibios dedos del viento enredando en sus rizos maduros. No ambicionaba más. Manejar su coche al compás de una velocidad cómoda, la que ella eligiera en cada etapa, arrobada por los ecos salados y el regusto turquesa del mar. Sólo así sería capaz de disfrutar del paisaje.
Gracias a la carrera, Amanda descubrió cómo la felicidad se parecía mucho a aquello que siempre viajaba muy cerca de ella y que, sin embargo, había arrinconado merced a un espejismo. Lo importante estaba en lo pequeñito y en los gestos cotidianos de amor. Algunos rayos de sol se colaban por su ventanilla dibujando cálidos sesgos en el mismo cristal que, un momento antes, auguraba tintes oscuros y opacos. Ofrecía una luz grata, apacible. Un sol que ya no quemaba y que les permitía disfrutar de la conducción sin aparentes quimeras o inalcanzables ilusiones, a ella y a otros también exhaustos de las carreras.

Paseo por Navacerrada Foto: © Mar Solana
Entre tanto conductor anónimo y egocéntrico, Amanda había descubierto a otros de carne y hueso y sentía una gratitud sin parangón. Algunos habían bajado la ventanilla y, más relajados, le habían regalado su guiño de cereza. Otras veces, pisó el freno y se apeó para abrazarlos, sentirlos. Conductores sencillos de coches humildes, personas de gran catadura que disfrutaban de su esfuerzo y trabajo sin halagos de merengue. Con amor y sinceridad, habían dejado sus huellas de manzana en el falso humo de la velocidad.
Habían descubierto, como Amanda, que más allá del procaz visillo que todo lo cubre, hasta lo más falaz, existe la claridad de lo espontáneo y sincero, de lo afable. Porque de los sueños de papel y letras también uno se despierta y debe estar preparado para no dar de bruces contra el rígido y monocorde gris del asfalto.

           © Mar Solana.

AD AETERNUM...

PENSAR... MAR ADENTRO.

PENSAR... MAR ADENTRO.
«La mente intuitiva es un don sagrado del que la mente racional es su fiel sirviente. Hemos creado una sociedad que honra el sirviente y ha olvidado su don» © Albert Einstein. Imagen: Faro de Suances (Cantabria) © Mar Solana.

CUADERNO DE BITÁCORA: "DIARIO DE NAVEGACIÓN" ...


Hace medio siglo ya me gustaba llevar lectura al campo ☺️

Soy la niña que asoma por la esquinita de la ventana, la primera por la izquierda... 😃 GRACIAS, MÓNICA...

NAVIDAD BLOGUERA 2020-2021

NAVIDAD BLOGUERA 2020-2021
¡Gracias, Mónica! Por tu trabajo y generosidad cada año :)

NAVIDAD BLOGUERA 2019-2020

NAVIDAD BLOGUERA 2019-2020
¡Gracias, Mónica! Eres una artista :)

Navidad Bloguera 2018-19-Tarjeta Personalizada

Navidad Bloguera 2018-19-Tarjeta Personalizada
¡Gracias Mónica! 🤗

ME GUSTARÍA SER DUEÑA DE UN INGENTE TESORO...

ME GUSTARÍA SER DUEÑA DE UN INGENTE TESORO...
... EL TIEMPO DESGRANADO Y SIN PRESTEZAS PARA ESCRIBIR, ESCRIBIR, SÓLO ESCRIBIR...

«Escribir es un autobús que te conduce a la calle Catarsis, con muchas paradas, pero directo».

«Escribir es un autobús que te conduce a la calle Catarsis, con muchas paradas, pero directo».
¿Y leer? Me apasiona devorar libros. Es como visitar el hogar espiritual de mis escritores favoritos y paladear un delicioso vino de su mejor cosecha de Letras... Un buen libro es como una liana, te ayuda a desplazarte por la inmensa selva de tu imaginación... Leer también me facilita la tupida tarea de ir desbrozando esa maleza que se enreda entre la escasez de ideas y la falta de inspiración... ¡Nunca dejes de leer!

SABIA MAFALDA...

¿Te apetece entrar en mi Cuaderno de Bitácora?

¿Te apetece entrar en mi Cuaderno de Bitácora?

GIRASOL...

GIRASOL...
Mandala pintado por © Mar Solana.
MANDALA DEL SOL...

«Para alcanzar algo que nunca has tenido, tendrás que hacer algo que nunca has hecho.»

JOSÉ SARAMAGO: 16 de noviembre de 1922 - 18 de junio de 2010... ¡HASTA SIEMPRE MAGO DE LAS LETRAS!

JOSÉ SARAMAGO: 16 de noviembre de 1922 - 18 de junio de 2010... ¡HASTA SIEMPRE MAGO DE LAS LETRAS!
"La derrota tiene algo positivo, nunca es definitiva. En cambio la victoria tiene algo negativo, jamás es definitiva. Pienso que todos estamos ciegos. Somos ciegos que pueden ver, pero que no miran." Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía. Filosofía como espacio, lugar, método de reflexión, que puede no tener un objetivo concreto, como la ciencia, que avanza para satisfacer objetivos. Nos falta reflexión, pensar, necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte...

EL BESO QUE TE ADIVINA ...

EL BESO QUE TE ADIVINA ...
... es la luz que te conduce a sacar de tí lo mejor, a crecer en la mirada de quien verdaderamente te ama. El verdadero amor te quiere libre y como ser expansivo. Nunca admite murallas para el alma que respira... Es descubrir tu segunda piel, la que te eleva a la capacidad de ser decididamente afectivo, humedeciendo con licor de alegría los desiertos emocionales ... CARLOS VILLARRUBIA.

VIVIMOS SIEMPRE JUNTOS...

Llenamos el caldero
de risas y salero,
con trajes de caricias

rellenamos el ropero.

Hicimos el aliño

de sueños y de niños,
pintamos en el cielo
la bandera del cariño.

Las cosas se complican,
si el afecto se limita
a los momentos de pasión...

Subimos la montaña

de riñas y batallas,
vencimos al orgullo
sopesando las palabras.

Pasamos por los puentes

de celos y de historias,
prohibimos a la mente
confundirse con memorias.

Nadamos por las olas
de la inercia y la rutina,
con la ayuda del amor.

Vivimos siempre juntos, y moriremos juntos,
allá donde vayamos seguirán nuestros asuntos.
No te sueltes la mano que el viaje es infinito,
y yo cuido que el viento no despeine tu flequillo,
y llegará el momento
que las almas
se confundan en un mismo corazón...
(Letra y música: Nacho Cano)

ESTA SEMANA, TE RECOMIENDO... COGE UNA DE MIS CARACOLAS Y PPPSSSHHH... ESCUCHA...

Blade Runner ¡Forever!