Tengo un antídoto para la estupidez. Sí, para esas dosis de estulticia o esos gramillos de dislate que te inocula la ramplona cotidianidad sin que puedas evitarlo. Como el agüilla que te entra por la nariz cuando te sumerges de golpe en la piscina, “¡huy, olvidé taponarme los orificios nasales…!”, pero ya no hay remedio… el agua pica, escuece y burbujea a sus anchas dentro de tu cavidad nasofaríngea.
La estupidez se cuela así en tu vida y lo peor, aunque te tapes todos tus agujeros, siempre consigue traspasar el codiciado umbral. Unas veces lo hace de golpe, ¡cataboom!, y te inunda el torrente sanguíneo de largas y afiladas mentiras, poses de marioneta y sonrisas de arlequín. Otras, la gran mayoría, repta, sutil y sibilina, hasta tu cumbre y te coloca la banderita por detrás, “Aquí estoy de nuevo, ja…”
Con el paso de los años y después de un montón de sinsabores, he logrado inventar mi propio revulsivo, sí, el que cierra mis escotillas a la chifladura y abre las compuertas de mi corazón, de nuevo, a la sencillez… Os voy a revelar una receta con una composición y posología muy sencillas, prestad atención, pero… shhh, procurad que no se enteren los estólidos…
Coged un vaso grandote, de los de zumo, a ser posible con serigrafía de flores, patos o vaquitas… Lo llenáis hasta la mitad con agua clara, preferible de arroyo, limpia y cristalina… A continuación, con un cucharón de madera, añadís:
- tres cucharadas con colmo de miel de azahar…
- la mirada de tu perro cuando vuelves a casa…
- pétalos de rosa…
- la ilusión de un niño la noche de Reyes…
- zumo de naranja…
- semillas de pensamientos de colores…
- el primer beso del amanecer tras una noche apasionada…
- un regalo inesperado…
- el júbilo de los refugiados cuando aparece el camión de comida…
- el abrazo de tu mejor amigo…
- unas olivas bien tersas (sin hueso)…
- el entusiasmo de un compi que acaba de publicar su primera novela o su primer poemario…
- una docena de arcoíris…
- una cerveza helada…
- la alegría de una madre cuando su hijo es rescatado con vida bajo toneladas de escombros…
- dos o tres galletas de vainilla, nata y cacao…
- un atardecer marino…
- una buena novela…
- la sonrisa de un niño al morder por primera vez una manzana de caramelo…
- un adagio…
- una peli con final de cuento…
- unas ramas de acebo…
- Unas hojitas de menta al gusto y una pizca de canela…
Removéis bien… ¡et voilà! En invierno podéis tomarlo del tiempo, pero en verano es aconsejable beberlo bien frío… Comprobaréis como la sandez supina rebota sobre vosotros como una pelota de goma y se lleva su banderín a otra parte…
¡À votre santé!




28 NAVEGANTES SALPICAN SUS TINTAS DORADAS (...):
:)
Voy a tomarme dos copas bien frías y a difundir la receta a trocho y mocho, porque últimamente la estupidez va reinando demasiado campante por los caminos... Sonrío.
Besos, Mar.
Preciosa entrada.
Se te ha olvidado un ingrediente...
Hola Mar:
La receta en si no es dificil, lo complicado es encontrar los ingredientes y que todos sean de primera calidad ;)
Estaré atenta, a ver si puedo reunirlos todos.
Te dejo un fuerte abrazo y el deseo de que disfrutes del verano.
Hasta pronto, guapa.
Mar, si es efectiva y da resultado, deberías enlatarla y venderla. Te harías millonaria!...y la humanidad mejoraría mucho en convivencia.
Abrazos.
Vaya si te manejas bien con esta "Receta contra la estupidez". He tomado buena nota de ello, aunque ya me preparé una parecida hace tiempo y me va muy bien; la tuya me ha parecido una delicia.
Me ha encantado, cocinera de lujo.
Un abrazo aderezado con tinta de calamar en su jugo para tu mar de letras
Pues como me gusta cocinar voy a intentar hacer esta receta a ver que sale.
Un besote aar.
Muy útiles esos consejos amiga
para evitar caer en esas redes...
hay que seguir practicando
y agregandoles las propias que nos dan la fuerza
para seguir caminando en la vida!
te dejo mi abrazo y espero que estés super bien!!
abrazos!
Ya me tomé nota, los ingredientes están al alcance de la mano y el resultado seguro que será sensacional. Gracias por difundir con tanto humor, bondad y cariño estas semillas de energía contra uno de los males más difundidos del mundo.
Un besazo amiga querida.
...lo esencial viviendo de ti: unas gotas de agua, de mar adentro a ser posible, pues las aguas de las costas imagínate cómo tienen que estar.
Esas gotas de agua de tus dominios, ricas en sales clorados y yodadas tienen beneficios terapéuticos.
Un beso, y me dispongo a preparar para prevenir.
Tomo nota, algunos ingredientes son complicados de conseguir, otros espero no encontrarlos nunca, pero intentaré conseguir unos cuantos para hacer y conseguir la receta.
Gracias Mar, me ha encantado.
Un abrazo
Hola Mar
Aparentemente no parece difícil encontrar los ingredientes. Sólo hay que saber buscarlos, dentro de nosotros.
Muy bonita entrada, y la receta sensacional. Me da la sensación que podría solucionar casi todo aquello que nos causa dolor y tristeza en esta vida.
Besotes.
Mar creo que además de antídoto puede servir como vacuna. Lo elaboro enseguida pues a gran medida la estupidez nos ronda muy a menudo.
Muy buena receta, me encantan este tipo de relatos.
-Prueba también el gazpacho que publico en mi blog para mantener los niveles emocionales en su justa medida-.
Besos Mar y sigue cocinando.
jejejejejeje... muy bueno. Seguro que limpia la mirada y hace que el corazón lata como el de un niño.
Gracias linda.
Mar, además de ingeniosa, eres estupenda, chavalota, mira que hacer un antídoto para combatir la estupidez, -no es mala idea- ¿y sabes? te voy a hacer caso, me quedo con los ingredientes, no vaya a ser que cualquier día de estos, alguien me la contagie o lo que es peor, me disfrace yo mismo con su vestido de fiesta y luego contraiga el catarro o la dichosa tontería.
Me ha gustado mucho, todas esas palabras que escribes con sublimes metáforas, sobre todo, aquello que dices, que después de un montón de sinsabores, has logrado inventar tu propio revulsivo, ese que cierra sus escotillas a la chifladura y abre las compuertas del corazón, de nuevo, a la sencillez.
Grandiosa es esa frase amiga y como nunca estamos libres, por si acaso, no estará de más recordar esa receta completa de consejos positivos para un mejor trato de convivencia humana.
¡FELIZ VERANO!
Un beso muy grande y un fuerte abrazo.
Me apunto la receta que me parece genial, aunque cambiaré con tu permiso la música...jajaja ¡que inspirado ha estado esto Mar" Eres una artista de las palabras.
Un besazo con sabor a mar
Mar marina adentro y en la orilla, a ese cóctel le añadiría rodaja de lima áspera, toque de sensualidad gusto marisco de roca, espuma de mala baba para la estupidez pertinaz, gota de sueños imposibles y un suspiro de carpe diem fresquito, por lo demás !salve! a tu receta.
Nos vemos, aunque estemos algo retiradas, lo cual conviene de tanto en cuando.
Besitooos yodados.
¡Holaaa, mis Navegantes de lujo!!
Tengo una conexión a internet algo aleatoria, aprovecho este "clarito" para agradeceros vuestro interés en esta receta que a mí nunca me falla, la estupidez campa a sus anchas y hay que protegerse :)
Un montón de besos para todos, prometo volver...
Genial, mi querida Mar. He disfrutado enormemente leyendo tu texto excelente e inasequible para la odiada estupidez.
Voy ya mismo a prepararme un vaso grande, debe estar riquísimo, amiga.
Besos. María
SIEMPRE BELLOS TUS TEXTOS. ME HAS LEVANTADO EL ANIMO. FELIZ VERANO. AQUI, CON ESTUFA Y NECESIDAD DE SOL Y FLORES. ABRAZO, MI AMIGA MAR.
La estupidez siempre es un adjetivo para los demás y nunca para uno mismo (el estúpido no puede reconocerse a sí mismo como tal). Por ello, el solo hecho de reconocerse estúpido (o dar la receta contra ella) es en sí el mejor antídoto (aunque esto resulte paradójico).
Me han gustado varios de los ingredientes de tu receta.
Un abrazo
ibso
Tomo buena nota Mar, a ver si podemos erradicar la estupidez.
que tengas una feliz semana.
un abrazo.
Ufff... Ibso, menos mal que lo has aclarado, pensaba que... :( Precisamente yo me considero (a veces) la más estúpida de los estúpidos, quizás por tener siempre abiertas las escotillas, jejeje...
GRACIAS A TODOS, NAVEGANTES, POR VUESTRA VISITA ESTIVAL :))
Tomo nota de los ingredientes y corro a prepararlo. Parece muy bueno y efectivo. Muy buen post. Un abrazo grande.
La receta magnífica, mi capitana. A mi me faltarían bastantes ingredientes pero ¿sabes? para l@s estúpid@s siempre llevo una linterna y un espejo en el bolso (los enfoco con la linterna y el espejo delante de la cara y les digo; ¡ea, ahí te quedas con tu público!)
dos abrazos y que disfrutes del verano ;)
Creo que ver la estupidez en los demás es solo una ceguera momentánea que surge de nuestra propia ignorancia y crece con nuestro ego. Jamás llamé a nadie estúpido y por supuesto, jamás he pensado que tu lo seas. Tener las escotillas abiertas se llama confiar y ser honesta contigo misma. Para mí no hay personas estúpidas, solo hay actos estúpidos, y estos últimos los cometemos todos.
Un fuerte abrazo amiga Mar.
ibso
querida Mar vaya buena receta, esta me la apunto aunque tengo que reconocer que yo también estoy algo inmunizada contra la estupidez, pero lo primero y más esencial es reconocerla, jaja que hay mucha, un besazo y feliz veranito pasado por agua, espero que todos tus sueños se cumplan como gotas de agua en el cristal discurriendo alegres y presurosas.
un besazo y saludin a tu marido y a mickey.
Que mas da otro poquito de estupidez...A veces es bueno perderse para reconocer la claridez en su momento.
Saludos =)
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